En un acto oficial celebrado en la capital, el Gobierno del Estado y representantes del sector agrícola formalizaron un pacto de inspección y control fitosanitario para enfrentar la amenaza del gusano barrenador, una plaga que afecta gravemente a la ganadería y pone en riesgo la economía rural.
El acuerdo contempla la implementación de operativos conjuntos de revisión en zonas de cría, rastros y puntos de comercialización de ganado, así como la capacitación de productores para detectar de manera temprana los signos de infestación. Según autoridades, el gusano barrenador provoca lesiones profundas en los animales, afectando su salud y productividad, lo que puede derivar en pérdidas económicas de gran escala si no se actúa de forma preventiva.
Además, se establecerá un sistema de notificación inmediata para que los casos sospechosos sean atendidos sin demora por equipos especializados. Los productores deberán cumplir con medidas sanitarias más estrictas, incluyendo el control de movimientos de ganado y el uso de tratamientos certificados.
Durante la firma, se destacó la importancia de mantener un frente común ante una plaga que no reconoce fronteras y que, de no contenerse, podría tener un impacto considerable en la exportación de productos pecuarios. Las autoridades recalcaron que el éxito de este plan dependerá tanto de la supervisión oficial como de la cooperación activa del sector productivo.
El pacto también incluye campañas de concientización en comunidades rurales, con el fin de fortalecer la cultura de prevención y reforzar la vigilancia sanitaria. Con estas acciones, el Estado busca no solo erradicar la amenaza actual, sino establecer un modelo de respuesta rápida ante futuras contingencias sanitarias.

