Centro de Capacitación de Desarrollo Humano y Género forma a jefas de familia que dirigen su propio negocio
Desde 2010 capacita en emprendimiento y desarrollo humano a mujeres de Cerro Grande, Riberas de Sacramento y Punta Oriente con un programa de 12 módulos validado por la SEP. De los 150 negocios que ha equipado, 113 siguen operando.
Por Redacción
Lectura con voz automática del navegador. Si algo suena mal, el texto manda.
De los 150 pequeños negocios que el Centro de Capacitación de Desarrollo Humano y Género, A.C. (CCDHG) ha equipado en la periferia de la ciudad de Chihuahua, 113 siguen abiertos. La cifra, publicada por la propia asociación, resume quince años de trabajo que comenzaron el 16 de noviembre de 2010 con una apuesta concreta: que una mujer jefa de familia con un oficio puede convertirlo en el sustento de su casa.
La asociación forma a personas, principalmente mujeres jefas de familia, para que abran o fortalezcan un negocio y con él mejoren el ingreso familiar. Trabaja en Cerro Grande, Riberas de Sacramento y Punta Oriente, y según su sitio oficial ha capacitado a más de 900 personas en emprendimiento y desarrollo humano.
Su método combina dos líneas que avanzan juntas. La primera es empresarial: un programa de doce módulos sobre habilidades para emprender, validado por la Secretaría de Educación Pública como Capacitación Acelerada Específica, con enfoque de género y empoderamiento. Lo imparten empresarias y empresarios chihuahuenses, parte de ellos como voluntarios. La segunda es emocional: la asociación ofrece terapia individual y grupal. Su consejo lo explica en el informe anual: el emprendimiento funciona mejor cuando va acompañado de autoestima, igualdad y acompañamiento humano.
El recorrido tiene etapas definidas. Después de la capacitación, el Centro evalúa los proyectos y entrega mobiliario y equipo a los que muestran mayor factibilidad. Luego viene el seguimiento: el equipo visita los negocios ya en marcha para revisar avances y oportunidades, y ofrece un proceso de fortalecimiento administrativo personalizado. La asociación también vincula a sus egresadas con instituciones de microcrédito y con escuelas de oficios, de modo que cada emprendimiento tenga a quién acudir cuando necesite financiamiento o una nueva habilidad técnica.
Su Informe Anual de Resultados 2025 ofrece la medida más reciente de ese trabajo. Durante el año, el CCDHG benefició a 714 personas, impulsó 60 emprendimientos, realizó 248 acompañamientos y 359 sesiones psicológicas, y sumó 586 atenciones, 13 talleres especializados para el fortalecimiento de negocios, 60 asesorías personalizadas y cuatro cafés emprendedores para que las participantes compartieran experiencias y armaran redes de apoyo. El informe registra además siete empleos generados por los negocios acompañados y mejoras reportadas por las familias en educación, vivienda, alimentación y esparcimiento.
En 2025 su modelo de intervención en Punta Oriente amplió el público. Con el taller Mi primer emprendimiento, niñas y niños de la colonia aprendieron a crear, valorar y vender sus ideas, como una primera lección de educación financiera. En paralelo, la asociación entregó equipo y herramientas a Sipoli, un grupo de mujeres rarámuri que trabaja en la elaboración de piñatas, para fortalecer su organización productiva y su autonomía económica.
Las historias que la asociación publica en su informe muestran el tipo de negocio que nace en sus aulas: una mujer que comenzó a dar clases en su casa durante la pandemia y hoy ofrece un espacio para acompañar a niñas y niños con necesidades de aprendizaje; otra que abrió una boutique de ropa tras un momento difícil para su familia y encontró en el Centro herramientas para administrarla y una comunidad de emprendedoras con quienes crecer.
La organización se sostiene con una mezcla de fuentes. En 2025, el 70 por ciento de sus recursos provino de fundaciones y el 14 por ciento de ingresos propios, generados sobre todo por la Boutique Bazar Esperanza, una iniciativa que promueve el reciclaje y el acceso a productos de calidad, y cuyas ventas se destinan a los proyectos de las familias. El Centro publica en su sitio sus estados financieros dictaminados, su informe anual y su perfil en Confío, la plataforma que evalúa la institucionalidad y transparencia de las organizaciones civiles.
Al frente del equipo operativo está la directora Mary Carmen González Mingura, acompañada por una administradora, una procuradora de fondos, una psicóloga y un grupo de facilitadoras. Un consejo directivo honorario, presidido por Claudia Gabriela Jurado Moreno, se reúne al menos cuatro veces al año. La trayectoria de la asociación también queda registrada en sus propias actividades públicas: los Tianguis Emprendedores que organizó en Punta Oriente y Cerro Grande en abril de 2023, el Primer Diálogo por la Economía Familiar y el diagnóstico de las colonias Riberas de Sacramento y Vistas del Norte que elaboró en 2019.
Quien quiera sumarse tiene tres vías, según la propia asociación: una aportación mensual para respaldar un proyecto productivo, la donación de maquinaria para los negocios o el voluntariado, impartiendo un taller sobre manejo de empresas o desarrollo humano. Las compras en el Bazar Esperanza también financian su labor.
Con la generación 2024 ya egresada, el Centro continúa su trabajo en Cerro Grande, Riberas de Sacramento y Punta Oriente, donde cada nuevo grupo arranca en el mismo punto: el primero de los doce módulos que separan una idea de un negocio con equipo propio.
¿Es usted parte de esta asociación? Envíenos su fotografía y su enlace de Instagram o Facebook y los agregamos a esta nota.


