Centro Ecuestre de Chihuahua forma jinetes de carrera de barriles bajo la guía de Ricardo Herrera
Escuela de rodeo de la capital donde Ricardo Herrera enseña carrera de barriles. De ella salen jinetes como Elena Iturralde, segundo lugar en la Expogan 2022, y Jaime Torres Lara, entrenado ahí desde 2008.
Por Redacción
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Elena Lucero Iturralde Perla tiene tres años cuando empieza a cabalgar sola sobre una yegua llamada La Coqueta. Es oriunda de la capital, de una familia dedicada a la ganadería, y participa en las jornadas villistas desde bebé. A los 20 años, en 2022, obtiene el segundo lugar en la Expogan con una yegua cuarto de milla de registro AQHA, y practica la carrera de barriles, una disciplina del rodeo que comenzó en el Centro Ecuestre de Chihuahua con el instructor Ricardo Herrera.
El Centro Ecuestre de Chihuahua es una escuela de rodeo de la capital, con Herrera como maestro de carrera de barriles. Importa porque forma jinetes en una disciplina que se compite en eventos del estado como la Expogan, y porque deja nombres propios: la propia Iturralde, quien ubica ahí el inicio de su práctica, y otros jinetes que pasan por sus pistas.
La carrera de barriles exige precisión y velocidad. Caballo y jinete deben completar un patrón alrededor de unos barriles dispuestos en el menor tiempo posible. Es una de las pruebas más ágiles del rodeo y combina la habilidad atlética del caballo con la destreza de manejo de quien lo monta. Los giros explosivos y acelerados forman parte fundamental de la competencia. Chicos y chicas compiten en el nivel juvenil y los hombres en apuestas y espectáculos de nivel no profesional, pero la disciplina es primordialmente un evento para mujeres, según la descripción que publica El Diario de Chihuahua.
La sincronía con el animal resuelve la prueba. Iturralde cuenta que la conexión entre jinete y caballo debe ser sólida porque no hay tiempo que perder, y relaciona los barriles con obstáculos de la vida que se superan. Después de sus clases con Herrera, su padre le regala un caballo llamado Sultán, que ella empieza a amansar y que la familia manda luego a entrenamiento con Lalo Granados. También forma parte de Jóvenes Ganaderos de Chihuahua y sueña con fundar, junto con su yegua, un centro de equinoterapia para niños de escasos recursos.
El nombre de Herrera reaparece en otras historias del rodeo. En una entrevista publicada en 2013 en el blog Manual Vaquero, el jinete chihuahuense Jaime Torres Lara, nacido en 1998, cuenta que empieza a montar en 2008, a los diez años, en el Centro Ecuestre de Chihuahua, y que su entrenador es Ricardo Herrera Corona. Herrera le vende también su primera yegua, la Macarena, que a la mitad de la arena se regresa y se desboca hasta que el joven logra dominarla. Torres Lara dice haber sido campeón mundial de carrera de barriles en un campeonato celebrado en Panamá, y estar afiliado a la Federación Mexicana de Rodeo desde 2010.
El Diario de Juárez, por su parte, menciona al Centro Ecuestre de Chihuahua y a la escuela de Herrera en el perfil de la jinete María Ríos, a quien Herrera ha asesorado e impulsado en su carrera desde un principio. Tres relatos, publicados en años y en ciudades distintas, coinciden en el nombre del maestro y en el de la pista: un lugar donde, en el caso de Torres Lara, se empieza a montar a los diez años.
Para Iturralde, la disciplina enseña a enfrentar los miedos, sentir la adrenalina y no rendirse, y le da una manera de ver los barriles como los obstáculos que hay que superar para conseguir lo que se quiere. En la pista del Centro Ecuestre, cada vuelta alrededor de los barriles repite esa lección.
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