Nora Pérez Barrio, diseñadora en Chihuahua, viste la ciudad con los colores rarámuri de Norawa
Profesora de mercadotecnia del Tec de Monterrey campus Chihuahua; fundó Norawa en 2021, con puntos de venta en Chihuahua, Delicias, Parral y Creel
Por Redacción
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Nora Pérez Barrio dibuja a mano los motivos que llevan las prendas de Norawa, la marca de ropa que fundó en 2021 en la ciudad de Chihuahua. Las telas floreadas y de colores encendidos que usan las mujeres rarámuri son el punto de partida; la prenda terminada se vende en Chihuahua, Delicias, Parral y Creel, y llega por intermediarios a Estados Unidos y, por pedido, a Canadá, Europa, Colombia y Australia.
Norawa es una marca de ropa y accesorios con identidad chihuahuense, y su fundadora combina ese trabajo con la docencia: Pérez Barrio da la clase de Descubrimientos del Mercado en el área de mercadotecnia del Tecnológico de Monterrey campus Chihuahua. En el estado abundan las marcas que usan motivos de la Sierra Tarahumara en souvenirs; Norawa los lleva a ropa de uso diario, con corte contemporáneo, para que quien la viste muestre de dónde es sin sentirse, en palabras de la diseñadora, “disfrazada”.
El proceso parte del dibujo. Pérez Barrio traza los motivos y personaliza piezas según lo que pide cada cliente. De los retazos que sobran de cada corte salió una línea de accesorios, pensada para reducir el desperdicio de material. Una parte de las ganancias se destina a comunidades rarámuri para apoyar sus propuestas artísticas y otra parte a alimento para perros y gatos en situación de calle; la marca comunica además causas específicas a través de sus productos.
La venta se hace en puntos de venta de cuatro ciudades del estado. La tienda física en Chihuahua sigue en obra y, mientras tanto, opera como showroom con cita previa. La marca ya presentó un primer desfile y prepara una segunda colección para pasarela.
El nombre viene del rarámuri: Norawa significa “amigos”. Pérez Barrio lo eligió por un letrero que vio de niña durante una misión en la Sierra Tarahumara. La idea de la marca nació años después, en un voluntariado en la Riviera Maya, donde conoció marcas de ropa del sur de México que vendían identidad regional en prendas comunes. Al volver empezó a hacer sus propios atuendos para representar a Chihuahua en los viajes de conferencias a los que asistía como profesora, y durante la pandemia, con apoyo de su hermana, comenzó a vender esas prendas. En el camino enfrentó críticas por apropiación cultural y la incomprensión de quienes veían el proyecto como un disfraz; su respuesta fue sostener el diseño y destinar parte de la ganancia a las comunidades de donde sale la inspiración.
Los planes son terminar la tienda en Chihuahua, abrir más puntos de venta y, a largo plazo, una sucursal en Playa del Carmen, donde surgió la idea. El lema de la marca resume el oficio: “Amor por Chihuahua”.
Con información institucional del Tecnológico de Monterrey.