Quinta Amigo impulsa en el oriente de Chihuahua un colegio que abre a la niñez el camino universitario
Fundada por empresarios hace más de 20 años, la asociación aportó más de 25 millones de pesos al Colegio Sol de Oriente, una escuela de cerca de 90 millones para más de 400 alumnos.
Por Redacción
Lectura con voz automática del navegador. Si algo suena mal, el texto manda.
En la colonia Praderas del Sur, en el oriente de la ciudad de Chihuahua, un edificio de dos plantas reúne aulas con aire acondicionado y proyector, una biblioteca, un laboratorio de química, un área de psicología y una cocina industrial que sirve dos comidas al día. Es el Colegio Sol de Oriente, una escuela primaria y secundaria que existe porque Quinta Amigo, A.C., una asociación civil formada por empresarios chihuahuenses hace más de veinte años, decidió que su siguiente paso a favor de la niñez sería levantar una escuela completa.
La obra costó alrededor de 90 millones de pesos entre construcción y equipamiento, de acuerdo con la Fundación del Empresariado Chihuahuense (FECHAC). La propia FECHAC aportó más de 52 millones, Quinta Amigo más de 25 millones y FICOSEC más de siete millones para el mobiliario. Fundación Grupo Cementos de Chihuahua e Interceramic donaron materiales, y participaron también Fundación Familia Bocar, Grupo Roga y Promesa Educativa para México. Detrás de esa suma hay además más de 600 familias, empresas y empleadores que respaldaron el proyecto, según la fundación.
El colegio importa a Chihuahua por el lugar donde está. Quinta Amigo trabaja en las zonas de la capital con menor desarrollo social, y eligió el oriente porque ahí la inseguridad golpeó con fuerza la vida de las familias, de acuerdo con la revista Referente de FECHAC. La escuela fue planeada para recibir a más de 400 niñas y niños, con dos grupos por grado y un máximo de 32 alumnos por salón. La primaria ocupa la planta baja y la secundaria la planta alta.
El modelo pedagógico toma como base la filosofía KIPP, siglas en inglés de Knowledge Is Power Program, una red de escuelas que nació en Estados Unidos para llevar a estudiantes de comunidades de bajos ingresos hasta la universidad. Su método combina exigencia académica, aprendizaje personalizado y formación del carácter. En Sol de Oriente esa filosofía se adapta al contexto mexicano: la mitad del enfoque, un 51 por ciento según FECHAC, está dedicada a valores como la disciplina, la fortaleza emocional y el liderazgo. Un equipo de psicología identifica a los alumnos que enfrentan situaciones de riesgo y los canaliza, y las madres y los padres tienen talleres propios. La operación diaria corre a cargo de Promesa Educativa para México, que aplica su Modelo Educativo SER: desayuno y comida balanceados, horario extendido y capacitación constante para los maestros. En los pasillos, murales en inglés diseñados por esa misma organización acompañan a los alumnos entre clase y clase.
El edificio también fue pensado para la seguridad y la inclusión. Tiene casetas de acceso, rampas y un elevador de doble puerta para personas con discapacidad, además de detectores de humo, extintores y salidas de emergencia. FECHAC destinó parte de su aportación a paneles solares y tecnología de seguridad. La construcción arrancó en diciembre de 2024 y la escuela abrió sus puertas para el ciclo escolar 2025-2026.
Emilia Meléndez Villegas, presidenta de FECHAC en la región Chihuahua, resumió durante un recorrido por la obra la intención del proyecto: “Queremos que un niño se sienta digno, atendido”. Luis Barrio Ramírez, presidente estatal de la fundación, dijo en la misma visita que no existe en el estado otro proyecto igual.
Para Quinta Amigo, el colegio es la etapa más reciente de una historia que empezó lejos de las aulas. La asociación nació por iniciativa de un grupo de empresarios que se propuso apoyar los tratamientos médicos de niñas y niños de la ciudad. Hacia 2010 y 2011, cuando la violencia se extendió en Chihuahua, el consejo decidió cambiar de rumbo y concentrarse en el apoyo psicológico y en la autoestima infantil, una línea de trabajo que conserva hasta hoy junto con la prevención del acoso escolar y de las adicciones.
Ese trabajo se hizo dentro de escuelas públicas. Durante el ciclo 2022-2023, por ejemplo, Quinta Amigo llevó a la Escuela Francisco Villa de la capital su programa de valores Haciendo la diferencia, con apoyo de FECHAC. En dos décadas, la asociación calcula que ha acompañado a miles de niñas, niños y familias, aunque reconoce que no lleva una cifra exacta.
Mario Adolfo Schmal Hernández, vicepresidente del consejo de Quinta Amigo, explicó a la revista Referente la idea que guía a la organización: “cuando ayudas a un niño, estás ayudando a toda su familia”. Esa convicción explica el salto de los talleres a la escuela propia: un colegio con comedor, psicólogos y escuela para padres atiende al alumno y a su casa al mismo tiempo. La permanencia del plantel quedó amarrada desde el principio, con el compromiso de Fundación Cultural Baur y de la Fundación de la Familia Rodríguez de sostener su operación durante muchos años.
Hoy Quinta Amigo mantiene sus programas a favor de la niñez y sus familias en zonas vulnerables de la ciudad, y sigue sumando a empresas y familias chihuahuenses que quieran apoyar su trabajo con donativos o alianzas. En Praderas del Sur, el colegio recibe a cientos de alumnos en un edificio que FECHAC describió como la suma de voluntades de empresas, fundaciones y familias de Chihuahua.
¿Es usted parte de esta asociación? Envíenos su fotografía y su enlace de Instagram o Facebook y los agregamos a esta nota.


