Biogrip desarrolla en Chihuahua prótesis de brazo que leen las señales musculares con inteligencia artificial
Fundada en 2019 por el ingeniero biotecnólogo Alan Hernández Talavera, egresado y profesor del Tec de Monterrey campus Chihuahua, fue la única startup latinoamericana en Techstars Boston 2024.
Por Redacción
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Cinco minutos bastan, según su fundador, para que una persona con una prótesis de Biogrip levante un huevo. Con quince minutos puede tomar tornillos pequeños y meterlos en un vaso. Alan Hernández Talavera, ingeniero biotecnólogo y profesor del campus Chihuahua del Tecnológico de Monterrey, describe así al Tec el momento en que un usuario se conecta por primera vez a un brazo de prueba. Explica que la mayoría de las prótesis requiere un periodo de rehabilitación de hasta un año, y que con Biogrip ese aprendizaje comienza en esa primera conexión.
Biogrip es una empresa chihuahuense de tecnología biónica e inteligencia artificial que desarrolla prótesis de brazo para personas con amputación de extremidad superior y herramientas de rehabilitación. Fue fundada en 2019 por Hernández y su socio Israel González López. Importa en Chihuahua porque lleva el nombre de la ciudad a foros internacionales: ganó el INC Accelerator 2022 en el festival INCmty, el premio a mejor tecnología en la Entrepreneurship World Cup 2022, en Arabia Saudita, y fue la única startup latinoamericana en una generación de Techstars Boston.
La tecnología funciona con sensores que detectan el movimiento muscular en el antebrazo y el hombro. Esas señales eléctricas, llamadas mioeléctricas, llegan a un sistema con inteligencia artificial que las interpreta y las convierte en movimientos de dedos, muñeca y codo, sin necesidad de conectar tecnología neural. El sistema aprende con el uso: identifica distintas intensidades de fuerza, incluso las muy leves, y memoriza y refina las acciones del usuario. Los dedos se mueven de manera independiente y la persona puede colocarse y quitarse la prótesis sin ayuda.
El proceso de cada usuario sigue un orden preciso. Primero se escucha su historia: quién es, qué ocurrió, qué dispositivos ha usado y qué dificultades enfrenta. A la evaluación médica se suma una evaluación psicológica. Después se revisa el muñón para comprobar que el tejido sea viable y se mide la fuerza de las señales mioeléctricas con un brazo genérico conectado por cables a una base fija. Si el resultado es favorable, un escaneo en 3D registra el detalle del muñón para diseñar el encaje que une la piel con el brazo, y el equipo se calibra con una primera versión completa. Hernández espera que algún día ese escaneo se haga a distancia con un programa para celular.
El brazo tiene una vida útil de cinco años. La empresa ofrece un plan de suscripción que, según afirma, reduce hasta en 70 por ciento el costo para el cliente frente a otros modelos. En 2022 la empresa informó de un programa filantrópico para entregar cien dispositivos a personas sin acceso a esta tecnología, posible gracias a un inversionista que aportó capital para la filantropía y para el desarrollo de la compañía. Al terminar ese programa, Biogrip estaría lista para vender sus brazos.
En 2024 Biogrip fue la única startup latinoamericana elegida para el programa de aceleración de Techstars en Boston, que empezó en marzo y duró tres meses. Ocupó uno de los doce lugares, junto con empresas de Estados Unidos, Canadá, Turquía y el Reino Unido. En Boston, Hernández aprovechó para hablar del proyecto en el MIT. También fue seleccionada entre más de 280 startups de 16 países para representar a México y América Latina en un encuentro global en Río de Janeiro.
Lo que la empresa quiere que se recuerde, dijo Hernández al Tec, es su sistema de control. La interfaz capta las señales eléctricas del cuerpo y puede enviarlas a cualquier dispositivo necesario, de modo que sirve también para otros equipos de rehabilitación. En 2024 desarrollaba otro, para la rehabilitación posquirúrgica de personas con una lesión severa de nervios, en quienes puede haber o no pérdida completa de una extremidad. Los nervios son lo que más tarda en rehabilitarse en un trasplante, explicó, y el sistema de control puede acelerar ese proceso. A futuro, la compañía habla de exoesqueletos y robots médicos.
Hernández también impulsa programas de emprendimiento y vinculación tecnológica en la ciudad. En junio de 2026 invitó a emprendedores a inscribirse en la final regional de Startup World Cup México, programada en la capital para el 24 de septiembre dentro de Chihuahua Tech Week, cuyo ganador viaja a Silicon Valley para competir por una inversión de un millón de dólares. Para Hernández, los primeros años de un emprendedor sirven para equivocarse y aprender rápido.
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