Facultad de Ingeniería de la UACH forma desde 1955 a los ingenieros que construyen Chihuahua
Nacida con la universidad en 1954, la Facultad celebra en 2026 los 50 años de su Maestría en Vías Terrestres, el posgrado con el que dejó de ser escuela.
Por Redacción
Lectura con voz automática del navegador. Si algo suena mal, el texto manda.
En septiembre de 2026, en la clausura del Congreso Internacional que la Facultad de Ingeniería de la Universidad Autónoma de Chihuahua organizó para celebrar medio siglo de su Maestría en Vías Terrestres, el rector Luis Alfonso Rivera Campos entregó medallas a cinco ingenieros de la primera generación del posgrado: Manuel Eduardo Gómez Parra, Arnoldo Guzmán Nieves, Julián de Jesús Limón Limón, Luis Gabriel Palacio Barceló e Ismael Sánchez Mora. En la misma ceremonia se distinguió al ingeniero Francisco Ubaldo Ramírez Luján, fundador y director de la escuela cuando el programa se consolidó en 1976; al ingeniero Arturo Monforte, uno de los docentes pioneros, y a la maestra Rosa Isela López Cruz, la primera mujer que ingresó a la maestría.
El homenaje tenía una carga histórica precisa. Con ese posgrado, la entonces Escuela de Ingeniería se elevó a Facultad, de acuerdo con la propia universidad. Durante cinco décadas, sus egresados han encabezado proyectos en instituciones como la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes y el Instituto Mexicano del Transporte. Para el aniversario, la UACH se asoció con la Federación Mexicana de Colegios de Ingenieros Civiles y con la Asociación Mexicana de Ingeniería de Vías Terrestres, y del 2 al 4 de septiembre reunió en la capital a especialistas nacionales y extranjeros para discutir infraestructura, movilidad sostenible e innovación tecnológica.
La Facultad importa a Chihuahua porque forma a los profesionistas de las disciplinas que construyen, miden y aprovechan el territorio del estado. Su oferta de licenciatura incluye Ingeniería Civil, Ingeniería de Minas y Metalurgia, Ingeniería Topográfica, Ingeniería Geológica, Ingeniería Física, Ingeniería de Procesos Industriales, Ingeniería en Computación, Ingeniería en Ciencia de Datos y Matemáticas Aplicadas, Ingeniería Aeroespacial y, en modalidad virtual, Ingeniería de Software. Varios de esos programas se ofrecen con doble grado.
La ingeniería de vías terrestres, la especialidad que hoy celebra su medio siglo, se ocupa de que una carretera, una vía férrea o una pista resistan décadas de tráfico y clima. Abarca el trazo y el diseño geométrico del camino, el estudio de los suelos sobre los que se apoya, la construcción de las terracerías y el diseño de los pavimentos que reciben la carga de los vehículos. En un estado con la extensión territorial de Chihuahua, donde las distancias entre ciudades se cuentan en cientos de kilómetros, esa disciplina define cuánto dura un camino y cuánto cuesta mantenerlo.
La escuela nació junto con la universidad. Su historia oficial registra que comenzó a existir en diciembre de 1954, a la par de la fundación de la entonces Universidad de Chihuahua, y que inició clases en enero de 1955 en el antiguo Palacio de Justicia. Después ocupó espacios en el Museo Regional y, durante dos años, en el antiguo edificio del Instituto Científico y Literario, hoy sede de la Rectoría. En 1960 se trasladó a un edificio de la Ciudad Universitaria, en el Campus I, donde permaneció hasta el 4 de abril de 2005, cuando se mudó a sus instalaciones actuales en el Campus II, sobre el Circuito Universitario.
Algunas de sus carreras tienen ya historia propia. La de Ingeniería de Minas y Metalurgia cumplió 50 años el 8 de noviembre de 2017, en un estado cuya economía ha estado ligada a la minería desde la Colonia. La Facultad conserva como lema una frase latina: naturam subiecit aliis.
Su planta académica también acumula reconocimientos fuera del estado. En julio de 2026, Carmen Julia Navarro Gómez, investigadora de la Facultad, fue incluida por sexto año consecutivo entre los 50 líderes del sector agua en México. Navarro Gómez es ingeniera civil por la UACH, tiene una maestría en Ingeniería de Recursos Hidráulicos e imparte cátedra en el posgrado de Hidrología y en el doctorado de la Facultad, en una entidad donde la administración del agua es un asunto de primer orden.
El director de la Facultad, el maestro Fabián Vinicio Hernández Martínez, dijo en la ceremonia de septiembre que la historia de la maestría se mide en los proyectos realizados, en las carreteras construidas y en las personas que contribuyeron a la infraestructura de México. Sobre los fundadores, agregó: “Hoy honramos su legado, reconocemos su trayectoria y asumimos el compromiso de mantener viva esa visión”.
En la misma clausura, el presidente de la Asociación Mexicana de Ingeniería de Vías Terrestres, el maestro Juan José Orozco y Orozco, recibió el reconocimiento dedicado a su padre, el maestro Juan José Orozco y Orozco, uno de los docentes fundadores de la maestría. Más de setenta años después de sus primeras clases en el antiguo Palacio de Justicia, la Facultad forma ingenieros aeroespaciales y científicos de datos sin dejar de enseñar lo que le dio origen: cómo se construye un camino que dure.
¿Es usted o su negocio? Envíenos su fotografía y su enlace de Instagram o Facebook y los agregamos a esta nota.
