GCC celebra 85 años de producir desde Chihuahua el cemento que hoy abastece a México y Estados Unidos
Nacida el 4 de septiembre de 1941 como Cementos de Chihuahua, la empresa opera plantas en Chihuahua y en seis estados de Estados Unidos. Cotiza en la Bolsa Mexicana de Valores desde 1992 y emplea a cerca de 3 mil personas.
Por Redacción
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El 4 de septiembre de 1941, una planta de cemento comenzó a operar en las afueras de la ciudad de Chihuahua. Se llamaba Cementos de Chihuahua, la impulsaban el ingeniero estadounidense Edwin J. Ryan y el abogado Carlos Guízar, y nació como un proyecto local enfocado en abastecer a la región. Ochenta y cinco años después, aquella planta es Grupo Cementos de Chihuahua, GCC, una empresa con plantas en Chihuahua y en seis estados de Estados Unidos, distribución en Canadá y América Latina, y oficinas corporativas en la capital chihuahuense y en Glendale, Colorado.
GCC celebró su aniversario en septiembre de 2026 con una jornada en Planta Chihuahua que reunió a colaboradores, familias, consejeros e invitados, y con una misa de acción de gracias en honor de las generaciones de trabajadores que han pasado por la empresa. El Diario de Chihuahua la describió en esa ocasión como una de las empresas industriales más emblemáticas del norte de México, y El Heraldo de Chihuahua le dedicó un suplemento especial que recorre la historia de sus plantas, sus colaboradores y sus proyectos comunitarios.
La idea tenía antecedentes. A principios del siglo XX, Federico Terrazas Falomir intentó establecer una fábrica de cemento aprovechando la piedra caliza de la región, en un proyecto con Juan F. Brittingham que no llegó a consolidarse. Décadas después, cuando Ryan y Guízar buscaron capital, acudieron al banquero Eloy S. Vallina, quien convocó a empresarios locales para respaldar el proyecto. Terrazas formó parte del grupo fundador.
El cemento es una industria de química y escala. La piedra caliza se extrae, se tritura, se mezcla con arcilla y otros minerales, y se calcina a temperaturas muy altas en hornos rotatorios hasta formar el clínker, que después se muele con yeso. El resultado es un polvo que, al hidratarse, endurece y da forma al concreto. La ubicación de la materia prima, el costo de la energía y la distancia a los clientes determinan quién puede competir, y GCC construyó su crecimiento sobre esa lógica: producir cerca de donde se construye.
La cronología de la empresa sigue el mapa del norte. En 1962 comenzó a producir concreto premezclado en Chihuahua. En 1972 abrió una planta de cemento en Ciudad Juárez. En 1991 se transformó en Grupo Cementos de Chihuahua y en 1992 comenzó a cotizar en la Bolsa Mexicana de Valores. En 1994 cruzó la frontera con la planta de Tijeras, en Nuevo México, y al año siguiente arrancó la planta de Samalayuca. Siguieron Rapid City, en Dakota del Sur, en 2001; la construcción de la planta de Pueblo, Colorado, en 2008; Odessa, Texas, en 2016; y Three Forks, Montana, en 2018.
La planta original en la capital se modernizó en 2009 para incorporar criterios de sostenibilidad, y ese mismo año la empresa amplió su negocio hacia los agregados, los paneles prefabricados y los morteros secos. En 2015 inició operaciones su planta de agregados en Chihuahua. En 2018 GCC se integró a la Global Cement and Concrete Association, que agrupa a los principales productores del mundo, y en 2019 a Innovandi, la red de investigación de esa asociación. Sus metas ambientales incluyen reducir su huella de carbono, mejorar la eficiencia energética y aumentar el uso de energías renovables y combustibles alternos.
Hoy GCC tiene cerca de 3 mil empleados. Su capacidad de producción alcanzó los cinco millones de toneladas tras la adquisición de Odessa, y su red de terminales de distribución se extiende por estados como Colorado, Dakota del Norte, Iowa, Kansas, Minnesota, Montana, Nebraska, Nuevo México, Oklahoma y Texas. Cuando la empresa cumplió 80 años, El Heraldo de Chihuahua atribuyó buena parte de esa expansión a la visión de Federico Terrazas Torres, quien encabezó el grupo durante décadas.
La marca también acompaña a la afición. Cemento Chihuahua ha sido patrocinador oficial del equipo de beisbol Dorados de Chihuahua, y la empresa respalda a los Indios de Juárez. En 2026, Canacintra Chihuahua felicitó públicamente a la compañía por su aniversario y la describió como un embajador industrial de la entidad.
Los pilares que la empresa eligió para su celebración fueron familia, comunidad, legado y futuro. En la planta donde todo empezó, a 85 años de aquel 4 de septiembre, los hornos siguen encendidos y la empresa conserva en la capital una de sus dos oficinas corporativas.
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