José Salinas hornea en Chihuahua pizza estilo Detroit desde Pizza Truck, el proyecto de su familia
Emprendedor que abrió en 2025 un food truck dedicado a la pizza de molde rectangular nacida en Detroit, con creaciones propias como la doggo pizza y pizzas dulces de fruta.
Por Redacción
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Al norte de la ciudad de Chihuahua, un camión de comida hornea pizza en charolas rectangulares de acero, con el queso fundido hasta tocar las paredes del molde y una orilla dorada y crujiente. Es Pizza Truck, el proyecto que José Salinas emprendió con su familia en 2025 para traer a Chihuahua la pizza estilo Detroit, una de las escuelas de pizza más reconocibles de Estados Unidos.
El food truck abrió en la calle Catedral de Chihuahua, en la colonia Cantera I Etapa. A los tres meses de operar, el medio local En Blanco y Negro lo reseñó como un concepto que ya había conquistado paladares con una propuesta distinta a la de las pizzerías tradicionales de la ciudad. Su aporte a la escena gastronómica de Chihuahua es concreto: un estilo regional estadounidense con técnica propia, servido desde una cocina sobre ruedas.
La pizza estilo Detroit nació a mediados del siglo XX en esa ciudad de Michigan, cuando los pizzeros comenzaron a hornear la masa en charolas de acero rectangulares. La técnica tiene reglas claras. La masa es gruesa, alta y aireada, y se estira dentro del molde aceitado. El queso cubre la superficie hasta los bordes y, al contacto con el acero caliente, se carameliza y forma una corona crujiente en la orilla. La salsa de tomate suele colocarse encima del queso, al final, lo que deja la pieza con una base esponjosa por dentro y firme por fuera.
Salinas y su familia adaptaron esa escuela a su propio menú. Además de las pizzas horneadas en molde, ofrecen la doggo pizza, una creación de la casa, y pizzas dulces con fresa, plátano o mango, una línea pensada para el postre. El horario es nocturno, de martes a domingo de 6:00 de la tarde a 11:00 de la noche, en sintonía con la vida de los food trucks de la ciudad, que funcionan como punto de reunión después del trabajo.
El negocio es familiar. Salinas lo opera con los suyos y desde el inicio planteó dos metas: abrir un local y expandirse. En la entrevista con En Blanco y Negro, el equipo habló de la necesidad de innovar de manera constante para mantenerse y de su intención de sostener precios accesibles pese al aumento en el costo de los insumos.
El formato del camión les permitió entrar al mercado con una inversión menor que la de un restaurante y probar el concepto directamente con los comensales. En la ciudad, los food trucks se han convertido en un laboratorio para cocineros jóvenes que experimentan con estilos y sabores, y que con frecuencia dan el salto a un local fijo una vez que el público responde.
La pizza de molde exige precisión. La masa necesita fermentación y reposo para alcanzar la altura y la miga abierta que distinguen al estilo; la temperatura del horno y el tiempo de cocción determinan si el borde de queso queda caramelizado o se quema. Cada charola sale entera y se corta en cuadros, una presentación que en Detroit se volvió marca de identidad y que Pizza Truck reproduce en Chihuahua.
Hoy el proyecto mantiene su actividad en el norte de la ciudad, sobre el Periférico de la Juventud, en la zona de Cumbres. La familia Salinas sigue sacando del horno las mismas charolas rectangulares con las que empezó: queso hasta la orilla, salsa encima y una costra dorada que cruje al primer corte.
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